miércoles, 9 de abril de 2014

La Sustentabilidad Empresarial

La sustentabilidad empresarial no puede desligarse del concepto de desarrollo sustentable, entendido según el informe de Brundtland de 1987 como aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. El concepto actual incluye tres aspectos básicos: el bienestar y desarrollo social de las comunidades, el crecimiento económico y la protección al medio ambiente. Cuando el desarrollo combina sólo dos de estos aspectos puede ser equitativo (social-económico), vivible (social-ambiental) o viable (económico-ambiental), pero no sustentable. Sólo mediante la combinación equilibrada de los tres aspectos puede hablarse de un desarrollo sustentable. 

La idea de sustentabilidad se identifica con el concepto de durabilidad, es decir, la capacidad de algo para permanecer en el tiempo. Esto implica que los recursos naturales, materiales y humanos estén disponibles durante ese tiempo preferentemente sin suministro externo, es decir, que el propio sistema humano-ambiental pueda producirlo. 

Las empresas no están ajenas a estos conceptos. Una empresa tiene que observar los tres aspectos de los que se ha tratado antes para contribuir al desarrollo sustentable del sitio en el que opera. La empresa tiene que cuidar el bienestar social de la comunidad y la dignidad de sus empleados; la protección del sistema ambiental que la circunscribe; todo ello sin comprometer su rentabilidad. 

La sustentabilidad de las empresas es cada vez más una condición para su permanencia en el tiempo (durabilidad), ya que ésta depende de la competitividad de las mismas. La sustentabilidad es un factor cada vez más determinante de las empresas altamente competitivas. La tendencia es que la competitividad se convierta en un aspecto fundamental para la existencia de la empresa, como lo es hoy la calidad. 

Un aspecto importante para lograr la sustentabilidad en las empresas, es la relación con los distintos grupos de interés que afectan y son afectados por la empresa, como son: clientes, proveedores, empleados, organizaciones de la sociedad civil, gobierno, accionistas, directivos e instituciones de investigación y docencia. Esto contribuye a lograr un desarrollo empresarial acorde con los objetivos del desarrollo sustentable porque una comunicación eficaz con ellos cubre la mayoría de los requerimientos que deben cumplirse para lograrlos. 

También entran en el concepto de sustentabilidad empresarial, ciertas prácticas tales como el combate a la corrupción, cero discriminación, equidad de género, salarios y prestaciones justas, capacitación de los empleados y programas de beneficencia social, a demás de los programas de ahorro de materiales y recursos, prevención de la contaminación, la sustitución e innovación tecnológica, la mejora de procesos, entre otros. 

Existen muchas herramientas e instrumentos para lograr la sustentabilidad empresarial, tales como la producción más limpia y ecoeficiencia; los programas de Responsabilidad Social Empresarial; la Evaluación del Impacto Ambiental; los Sistemas de Gestión Ambiental; el ecoetiquetado, etc. Cada uno de estos intrumentos contribuye en diferentes medidas a cada uno de los aspectos de la sustentabilidad.  De algunos de ellos trataré en las siguientes entradas.